
La utilización de la máxima enunciada por el inefable Arzallus, “unos agitan el árbol y otros cogen las manzanas”, son santo y seña de nuestros adorables vecinos. Prepotencia, arrogancia, mala educación, agitación continua eso es lo único que por ahora he podido constatar en el trato que he tenido con ellos. Tengo el convencimiento que no todos los vecinos de este sitio aprobarían las formas y maneras utilizadas.
Señor Erguido la confianza es un bien preciado, y más en un político que aspira a metas tan altas. Y lo es, porque cuesta mucho tiempo y esfuerzo ganarla, pero se pierde en un segundo.
De nuestra alcaldesa, nada podemos decir, desconocemos su opinión, desconocemos sus impresiones, ni sabemos donde está enrocada. Aunque posiblemente sus noticias nos lleguen con la próxima entrega de las revistas de la zona.
Ahora ya les avisamos a los dos, la verdad y la justicia son firmes y acaban creciendo y saliendo adelante y cuando lo hace, suele volverse contra aquellos que la intentaron aplastar.
Nuestra esperanza está tocada, nuestra sensación es de ira, pero también somos lo suficientemente inteligentes para saber que este enfrentamiento no es con un partido político, ni con unas siglas, más bien con el proceder de determinadas personas.